Remedio para melancólicos, de Ray Bradbury

 

Remedio para melancólicos, de Ray Bradbury
Remedio para melancólicos, de Ray Bradbury

Remedio para melancólicos, de Ray Bradbury
[donación de Asociación Los Conseguidores el 05/08/2013]
Edición de Minotauro, Spectrum, de 1971
208 páginas, 201 X 111 mm.

• En una estación de buen tiempo (cuento), de Ray Bradbury.
• El dragón (cuento), de Ray Bradbury.
• Remedio para melancólicos (cuento), de Ray Bradbury.
• El fin del comienzo (cuento), de Ray Bradbury.
• El maravilloso traje de helado de crema (cuento), de Ray Bradbury.
• Sueño de fiebre (cuento), de Ray Bradbury.
• La componedora de matrimonios (cuento), de Ray Bradbury.
• El pueblo donde no baja nadie (cuento), de Ray Bradbury.
• El aroma de la zarzaparrilla (cuento), de Ray Bradbury.
• Icaro Montgolfier Wright (cuento), de Ray Bradbury.
• La peluca (cuento), de Ray Bradbury.
• Eran morenos y de ojos dorados (cuento), de Ray Bradbury.
• La sonrisa (cuento), de Ray Bradbury.
• La primera noche de Cuaresma (cuento), de Ray Bradbury.
• Tiempo de partir (cuento), de Ray Bradbury.
• Todo el verano en un día (cuento), de Ray Bradbury.
• El regalo (cuento), de Ray Bradbury.
• El gran choque del último lunes (cuento), de Ray Bradbury.
• Los ratones (cuento), de Ray Bradbury.
• La costa en el crepúsculo (cuento), de Ray Bradbury.
• La ventana de color frutilla (cuento), de Ray Bradbury.
• El día que llovió para siempre (cuento), de Ray Bradbury.

Los relatos de Bradbury son la obra de un poeta que conoce admirablemente el poder evocador de las palabras e imágenes. La prosa de Bradbury es poesía cristalizada refinada, aprehendida en su esencia humana. Ilumina y vivifica intensamente todo lo que nombra. Los colores, los perfumes, los sonidos, las formas son objeto de una maravillosa mutación y concurren a su vez a crear una ilusión de vida. Las palabras dan nacimiento a planetas, arenas máquinas, a seres que se encarnan ante nuestros propios ojos. Los personajes de Bradbury hablan con la espontaneidad, la simplicidad de los hombres verdaderos, asumen la complejidad, la riqueza interior de los hombres aunque pertenezcan a civilizaciones marcianas, náufragas del pasado, o al dominio del futuro.Ch. Dobzynski