Llorad por nuestro futuro

 

Llorad por nuestro futuro
Llorad por nuestro futuro

Llorad por nuestro futuro
[donación de Asociación Los Conseguidores el 25/06/2013]
Edición de Acervo, Ciencia Ficción número 28, de 1978 (ISBN: 8470022482; D.L.: B-16416-1978)
472 páginas, 190 X 143 mm.

• Cubierta, de Domingo Santos (fotógrafo)
• Algunas consideraciones acerca de la ciencia ficción, del futuro imperfecto y de su conjugación (artículo), de Domingo Santos.
• Fénix brillante (cuento), de Ray Bradbury.
• Con las manos cruzadas (cuento), de Jack Williamson.
• El coste de la vida (cuento), de Robert Sheckley.
• Con esas manos (cuento), de Cyril M. Kornbluth.
• Sólo de noche (cuento), de Vonda N. McIntyre.
• Disponga usted de ellas (cuento), de Ron Goulart.
• El túnel bajo el mundo (cuento), de Frederik Pohl.
• La última lección sobre Cisneros (cuento), de Gabriel Bermúdez Castillo.
• El precio del peligro (cuento), de Robert Sheckley.
• Entre los muertos (cuento), de Edward Bryant.
• Historia de amor en tres actos (cuento), de David Gerrold.
• Deflacción 2001 (cuento), de Bob Shaw.
• El canario rojo (cuento), de Kate Wilhelm.
• Ningún lugar donde ir (cuento), de Norman Spinrad.
• El astronauta muerto (cuento), de J. G. Ballard.
• Todos morimos desnudos (cuento), de James Blish.
• Vayamos a ver el fin del mundo (cuento corto), de Robert Silverberg.

Vivimos en un mundo que se está desintegrando. Hay dióxido de azufre en el aire que respiramos, detergentes en las aguas que bebemos, DDT en nuestros huesos. Las materias primas se agotan. la calidad de nuestra vida se deteriora. La inflación devora nuestra capacidad adquisitiva. Los medios de comunicación nos bombardean con publicidad subliminal de todas clases. El escepticismo hacia todo y hacia todos nos invade. La insolidaridad humana se hace ley. Nos convertimos en animales humanos, mientras el mundo a nuestro alrededor se degrada, se corrompe, se derrumba. Y todo en aras de una concepción equivocada de la sociedad, del desarrollo técnico, de la producción. Todo es aras de la mezquindad de un grupo de hombres que, desde sus posiciones privilegiadas tienen sus miras puestas en los objetivos más inmediatos, en el lucro y en el poder, sin haber pensado nunca que una planificación a largo plazo no es ya necesaria, sino absolutamente imprescindible.

La ciencia ficción se ha preocupado ampliamente de esta cuestión y su voz se ha alzado con tonos de advertencia. Un gran peligro se cierne sobre nosotros, el de que el futuro no llegue a convertirse nunca en lo que deseamos, en la plasmación de esas utopías que, a finales del siglo pasado, hicieron soñar a la humanidad en un porvenir esplendoroso gracias al advenimiento del maquinismo. No: nuestro futuro será triste, desagradable, tétrico, desgarrador, y tendremos que llorar por él, porque nosotros lo habremos construido. Ninguno de los relatos contenidos en ella son optimistas. No pueden serlo. Pero son un terrible grito de advertencia. llorad hoy por nuestro futuro…porque, cuando este llegue finalmente, quizá nuestros ojos ya estén secos y no podamos derramar una lagrima por él.