El vino del estío, de Ray Bradbury

 

El vino del estío, de Ray Bradbury
El vino del estío, de Ray Bradbury

El vino del estío, de Ray Bradbury
[donación de Asociación Los Conseguidores el 04/08/2013]
Edición de Minotauro, de 1967
221 páginas, 210 X 121 mm.

• El vino del estío (1) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (2) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (3) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (4) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (5) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (6) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (7) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (8) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (9) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (10) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (11) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (12) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (13) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (14) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (15) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (16) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (17) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (18) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (19) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (20) (cuento corto), de Ray Bradbury.
• El vino del estío (21) (cuento corto), de Ray Bradbury.

“El vino del estío” -el primer libro de Bradbury donde el tema es el pasado y no el futuro- es la novela de la felicidad. En la infancia de Douglas Spaulding, de doce años, que vive en Green Town, Illinois, Ray Douglas Bradbury descubre su propia infancia y la infancia del mundo americano. “Ningún otro escritor desde Mark Twain”, opinó la Saturday Review, “ha descrito la vitalidad y la inocencia de una pequeña ciudad americana con tan fina y madura percepción”. Toda la maravillosa poesía del “incomparable Ray Bradbury” está presente en esta historia. En tres prodigiosos meses, Douglas Spaulding observa, escucha, saborea las sorpresas rituales de un verano: el descubrimiento de la vida y la muerte, el último tranvía, la limpieza de las alfombras, la aparición de las hamacas en los porches, la cosecha del vino del estío… Pero también las máquinas y magias de otros libros de Bradbury aparecen aquí en su forma elemental y primera: la Máquina de la Felicidad que casi destruye la felicidad de su inventor; la Máquina Verde, que pasea a dos viejas señoras por las calles del pueblo; la Máquina del Tiempo en el cuerpo de un viejo coronel; la Mujer Máquina, la terrible y fabulosa Madame Tarot… “Un clásico menor” afirmó el Times de Los Angeles, “como Tom Sawyer y Penrod. Será leído, recordado, y releído”.